1:10 Hijo mío, si los pecadores intentan seducirte, tú no aceptes. 1:11 Si ellos dicen: "Ven con nosotros, tendamos una emboscada sangrienta, acechemos por puro gusto al inocente;
1:12 traguémoslos vivos como el Abismo, todos enteros, como los que bajan a la Fosa;
1:13 hallaremos toda clase de bienes preciosos, llenaremos nuestras casas con el botín;
1:14 tendrás tu parte igual que nosotros, todos haremos una bolsa común":
1:15 hijo mío, no los acompañes por el camino, retira tus pies de sus senderos,
1:16 porque sus pies corren hacia el mal y se apresuran para derramar sangre.
1:17 Pero en vano se tiende la red, si pueden verla todos los pájaros:
1:18 ellos tienden contra sí mismos una emboscada sangrienta, están al acecho contra sus propias vidas.
1:19 Tal es la suerte del que obtiene ganancias injustas: le quitan la vida al que las posee
La ayuda al prójimo

3:27 No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos hacerlo.
3:28 No digas a tu prójimo: "Vuelve después, mañana te daré", si tienes con qué ayudarlo.
3:29 No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti.
3:30 No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal.
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